Línea de dos

Jorge Sampaoli terminó su primera gira al frente de la selección argentina parando un equipo con tan solo dos defensores. Este equipo contó con Fazio y Mammana como únicos defensores. Extraño… pero el partido así lo ameritaba, ya que conjunto asiático defendió muy cerca de su portero y le costó tener posesión del balón. Así, el conjunto argentino buscó mediante jugadores de buen pie y sin una referencia fija en el área circular la pelota lo más rápido posible y esperar que el débil conjunto asiático pierda las marcas y aprovechar las máximas chances posibles.

El partido fue un monólogo de Argentina. Y por ello, fue acertado el planteo del técnico argentino, que casi no tuvo que defender, pero sí debió atacar y buscar los espacios que dejaba una defensa sobrepoblada de Singapur. Al conjunto asiático le costó demasiado acertar tres pases consecutivos y tener el balón cerca del arquero argentino. Sin embargo, a pesar de tener la posesión del balón durante todo el partido, al conjunto argentino le costó crear situaciones claras de gol. Hasta el primero, se conformó con tener la pelota y patear desde afuera del área. El primer gol del conjunto albiceleste llegó a través de Fazio tras un córner en el cual el defensor se encontró con la pelota en su pie y sin marca. Con el primer logro, Argentina se soltó más y creó mejores situaciones de gol. Colaboró el  hecho de que Singapur perdió concentración y encontró grandes dificultades para seguir el ritmo de los jugadores argentinos y lograr defender el partido entero. Un dato para agregar es que varios jugadores arrancaron los primeros minutos en la Selección sin demasiado entrenamiento previo, y por ello hubo falta de entendimiento entre los jugadores, y con el correr de los minutos lo fueron solucionando.

Jorge Sampaoli parece tener una gran capacidad de adaptación para responder a las situaciones que se van presentando sin encasillarse en un esquema fijo. En el primer partido frente a Brasil eligió una defensa de tres hombres y jugadores de mayor marca en el centro de la cancha sabiendo del poderío ofensivo del conjunto brasileño. Pero frente a Singapur paró un equipo con tan solo dos defensores, considerando las características del oponente. Para el hincha argentino es raro ver un técnico tan ofensivo, ya que el anterior, Edgardo Bauza, priorizaba la defensa antes que el ataque, y sus equipos supieron defender con cinco hombres y atacar con solo uno. Pero es acertado el planteo de Sampaoli al no atarse a un solo esquema y poder adaptarse al rival de turno y a los jugadores propios disponibles. Además, el desafío del nuevo entrenador es ver cómo utilizar la mayor cantidad de delanteros y figuras argentinas sin descuidar la defensa ni provocar que una sobrepoblación en la zona de los delanteros haga que se choquen o se opaquen unos a otros.

Argentina debe volver a lograr el protagonismo de los últimos años, en los que accedió a las últimas tres finales, entre Copa del Mundo y Copa América. Al parecer, las palabras protagonismo o resultados son sinónimos de delanteros o antónimos de defensores. Tal vez, Argentina se consolide con una línea de dos y pueda obtener el título que se le viene escapando en los últimos años.