Una simple opinión de una simple selección

Argentina empató con Venezuela de local y complicó aun más sus chances para ir al mundial.

Hace 3 años y monedas que el seleccionado argentino no encuentra una identidad. Tres finales perdidas, una frente a un grupo de robots europeos y dos frente al campeón de América, que de campeón no tiene nada. Tres técnicos en menos de 4 años, un recambio generacional que pidió todo aquel argentino irrespetuoso que tampoco dio resultado. No critico a los jóvenes que fueron citados, pero no estoy a favor de limpiar a los veteranos que nos hicieron llenar los pulmones cantidad de veces. Hoy en día el seleccionado argentino se encuentra en zona de repechaje. Zona que no le gusta a nadie, ya sea por el misterio que trae Nueva Zelanda o por esa incertidumbre de no tener un lugar asegurado en el mundial.

Ayer Argentina se enfrentó frente a Venezuela en el Monumental. Una previa inquieta con mucho de qué hablar. El seleccionado albiceleste venia de un rarísimo 0-0 frente a Uruguay que dejó varias dudas. El partido frente a la vinotinto, último en la tabla y el peor equipo de las eliminatorias, era el necesario para enderezarse en este último tramo y despejar las dudas. Fue un partido intenso. Argentina tuvo muchas chances de gol pero no las supo aprovechar, en cambio Venezuela con una contra letal hizo enmudecer a miles de argentinos. Por supuesto que el equipo dirigido por Sampaoli fue superior al de Dudamel. Pero como era de esperarse al seleccionado lleno de grandes estrellas, se le negó el gol. Argentina vio el empate gracias a un destello individual de Marcos Acuña, que con un centro provocó un gol en contra. El encuentro finalizó 1-1 y Venezuela logró hacer historia. Argentina tuvo todas las de ganar, pero otra vez se repitió esa falta de definición. Limpiaron y condenaron a Higuain por falta de gol… aunque el gol sigue faltando.

Apoyo muchísimo a Icardi no me malentiendan, es mas ayer no podía dejar de alentarlo para que por favor se le dé ese tan deseado gol. En este país te condenan por no meter un gol, por no saber tirar un centro o hasta por lesionarte en el minuto 24´. Un país que tuvo la suerte de un Maradona y ahora de un Messi, jugadores extraterrestres que te hacen soñar. Soñar tanto que uno se impacienta, se enoja y hasta odia.

Quedan dos partidos para enterarnos si Argentina va o no, al mundial de Rusia. Quedan dos partidos para levantar la cabeza y demostrar que sabemos jugar al fútbol. Quedan dos partidos para que el pueblo argentino no se hunda en la crítica y aliente a más no poder a estos seres humanos que quieren lo mismo que todos. El mundial es una incógnita y solo quedan dos partidos…